Gestión de residuos de taladrina y lodos de mecanizado

Fluidos de corte con virutas

En el sector del mecanizado y la transformación metálica, el control de los fluidos de corte es vital para la precisión de las piezas. Sin embargo, una vez que estos líquidos pierden sus propiedades, se convierten en un reto logístico y ambiental. La gestión de residuos de taladrina no es solo un trámite administrativo; es un proceso técnico crítico para garantizar la seguridad en planta y el cumplimiento normativo.

El desafío de las taladrinas y aceites de corte usados

A diferencia de otros lubricantes industriales, las taladrinas son emulsiones complejas de aceite y agua que, con el uso, acumulan bacterias y partículas metálicas. Cuando llega el momento de la recogida de taladrinas, es fundamental no mezclarlas con otros aceites minerales para no encarecer el proceso de eliminación y facilitar su posterior tratamiento.

Para gestionar el residuo de aceite de corte de manera eficiente, el primer paso es la correcta identificación mediante el etiquetado. Es esencial conocer el código LER taladrina (generalmente 12 01 08 o 12 01 09), lo que permite determinar si el material requiere un proceso de físico-químico para separar la fase acuosa de la aceitosa, algo habitual cuando se busca entender qué son los residuos peligrosos y cómo se gestionan correctamente en el ámbito profesional.

Tratamiento de lodos y virutas contaminadas

Durante los procesos de fresado, rectificado o torneado, no solo se generan líquidos. Los sedimentos que se acumulan en los tanques de las máquinas requieren un tratamiento de lodos específico. Estos lodos de mecanizado suelen estar impregnados de fluidos de corte, lo que aumenta su peligrosidad y peso.

Es común que en plantas de fabricación que combinan procesos de pintura y mecanizado surjan dudas sobre la clasificación de otros desechos. Por ejemplo, es vital distinguir estos sedimentos metálicos del código LER lodo de pintura y barniz (08 01 13), ya que su vía de valorización es totalmente distinta. Para evitar contaminaciones cruzadas y sanciones, es imprescindible almacenar residuos peligrosos en recipientes estancos y debidamente señalizados según su naturaleza química.

Líquido refrigerante CNC

Condiciones para una recogida segura y eficiente

Para optimizar los costes de transporte y tratamiento, el almacenamiento en origen debe ser impecable. El uso de contenedores adecuados (como GRG o bidones de polietileno) es la mejor barrera contra derrames accidentales que podrían comprometer la seguridad de la nave. Contar con un servicio profesional garantiza la trazabilidad de residuos peligrosos, asegurando que cada litro de emulsión usada sea procesado bajo los más estrictos estándares ambientales.

  • Contenedores estancos: Cruciales para evitar fugas de emulsiones aceitosas.
  • Separación de materiales: Mantener los lodos de rectificado alejados de las virutas secas para maximizar el valor de la chatarra metálica.
  • Etiquetado normativo: Identificar cada envase con su código LER correspondiente para facilitar la retirada inmediata.

Soluciones integrales para el sector industrial en Valencia

La correcta gestión de los fluidos de corte protege el medio ambiente y mejora la seguridad laboral en el entorno de trabajo. Ya sea mediante el suministro de envases específicos o la retirada programada de residuos líquidos y sólidos, el objetivo es siempre la máxima valorización del recurso y la tranquilidad legal de la empresa.

¿Necesitas optimizar la retirada de fluidos de corte en tu planta? Si buscas una solución profesional para la gestión de tus emulsiones o el tratamiento de lodos industriales, te asesoramos sobre la normativa vigente y los mejores métodos de almacenamiento. Contacta con nosotros y solicita un presupuesto personalizado para tu gestión de residuos industriales en Valencia.

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